"Memorias de una Geisha" fué una lectura espléndida. Recuerdo cuando lo hice. Tal vez estaba en mi habitación o en la casa de mi mejor amigo... alucinando e imaginando tal historia. Obviamente en esa época la película no había sido realizada... por eso fué un buen momento.
Mi mejor amigo, Martín, es sensacional. Jamás olvidaré sus grandes risas al saludarme. Simplemente en nuestros encuentros, la conexión mental nos hace reir. Puede ser cualquier cosa, pero es.
Martín antes era diferente. Era un hombre con grandes ilusiones, alma de niño y cuerpo de... niño grande.
Ayer hablábamos de nuestro pasado por Skype, pues nos separan miles de kilómetros en estos momentos. Yo he decidido irme por un tiempo, en busca de algo que creía claro, pero que ahora es más grande, complicado e importante. Concluímos nuevamente que somos los mejores amigos del mundo... pero al verlo más arriesgado, libre y desinhibido, me contó su secreto: "memorias de una geisha".
Reímos como nunca... él es la geisha. Aprendió con el libro a ser muy interesante para los hombres y las mujeres, a tal magnitud de tenerlos detrás suyo...
Ahí entonces empezó una búsqueda interior sobre lo que me hace interesante a los demás... pero llegué a la conclusión que ser "interesante" es como una profesión... es como mantener por siempre ese primer encuentro exitoso y mágico con esa persona desconocida a quien invitas a tomar por primera vez una cerveza.
lo que hace un gran libro y las ganas de hacer algo...sé que ese libro no es nuevo, pero lo llevo en mi recuerdo, como si lo hubiera leído ayer...
Martín, me encanta ser tu amigo... un abrazo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario